Todos los duendes se dedicaban a construir dos palacios, el de la verdad y el de la mentira. Los ladrillos del palacio de la verdad se creaban cada vez que un niño decía una verdad, y los duendes de la verdad los utilizaban para hacer su castillo. Lo mismo ocurría en el otro palacio, donde los duendes de la mentira construían un palacio con los ladrillos que se creaban con cada nueva mentira. Ambos palacios eran impresionantes, los mejores del mundo, y los duendes competían duramente porque el suyo fuera el mejor.
Tanto, que los duendes de la mentira, mucho más tramposos y marrulleros, enviaron un grupo de duendes al mundo para conseguir que los niños dijeran más y más mentiras. Y como lo fueron consiguiendo, empezaron a tener muchos más ladrillos, y su palacio se fue haciendo más grande y espectacular. Pero un día, algo raro ocurrió en el palacio de la mentira: uno de los ladrillos se convirtió en una caja de papel. Poco después, otro ladrillo se convirtió en arena, y al rato otro más se hizo de cristal y se rompió. Y así, poco a poco, cada vez que se iban descubriendo las mentiras que habían creado aquellos ladrillos, éstos se transformaban y desaparecían, de modo que el palacio de la mentira se fue haciendo más y más débil, perdiendo más y más ladrillos, hasta que finalmente se desmoronó.
Y todos, incluidos los duendes mentirosos, comprendieron que no se pueden utilizar las mentiras para nada, porque nunca son lo que parecen y no se sabe en qué se convertirán.
MORALEJA:
No puede hacerse nada utilizando la mentira, porque antes o después se descubre la verdad y todo se desmorona.
martes, 28 de noviembre de 2017
sábado, 4 de noviembre de 2017
miércoles, 25 de octubre de 2017
UN PROBLEMA ES UN PROBLEMA
El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración
de un monasterio Zen. Cierto día, el Guardián murió y fue preciso substituirlo.
El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger
quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.
Voy a presentarles un
problema dijo el Gran Maestro y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo
guardián del Templo.
Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro
de la sala.
Encima estaba un florero de porcelana seguramente carísimo,
con una rosa roja que lo decoraba.
Éste es el problema
dice el Gran Maestro resuélvanlo.
Los discípulos contemplaron perplejos el
"problema", por lo que veían los diseños sofisticados y raros de la
porcelana, la frescura y la elegancia de la flor.
¿Qué representaba aquello?
¿Qué hacer?
¿Cuál sería el enigma?
Pasó el tiempo sin que nadie acertase a hacer nada salvo
contemplar el "problema", hasta que uno de los discípulos se levantó,
miró al maestro y a los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo
tiró al suelo, destruyéndolo.
¡Al fin alguien que lo hizo! Exclamó el Gran Maestro, usted es el nuevo
guardián.
Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro explicó:
Yo fui bien claro:
dije que ustedes estaban delante de un "problema". No importa cuán
bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado.
Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana
muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser
abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae confort...
"Solo existe una manera de lidiar con un problema": atacándolo de
frente. En esas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado
fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.
Recuerda que un
problema, es un problema. No tiene caso tratar de "acomodarlo" y darle
vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que
"UN
PROBLEMA".
sábado, 7 de octubre de 2017
EL PAPEL ARRUGADO
Cuentan que un niño, tenía un carácter impulsivo que le hacía estallar en cólera a la menor
provocación.
Cuando se le pasaba, casi
siempre se sentía avergonzado y luchaba por pedir excusas a quien había
ofendido.
Un día su maestro, que lo vio dando justificaciones después de una
explosión de ira a uno de sus compañeros de clase, lo llevó al aula, le entregó
una hoja de papel lisa y le dijo:
¡Arrúgalo! El muchacho, no sin cierta sorpresa, obedeció e hizo con el
papel una bolita.
Ahora volvió a decirle el
maestro déjalo como estaba antes.
Por supuesto que no pudo dejarlo como estaba. Por más que trataba, el
papel siempre permanecía lleno de pliegues y de arrugas.
Entonces el maestro terminó diciendo:
El corazón de las personas es como ese papel. La huella que dejas con
tu ofensa será tan difícil de borrar como esas arrugas y esos pliegues.
Así aprendió a ser más comprensivo y más paciente, recordando, cuando
está a punto de estallar, el ejemplo del papel arrugado.
Reflexión:
Esta leyenda pone de manifestación la importancia de controlar la ira,
saber gestionar nuestras emociones y expresar nuestro desacuerdo y enfado con
asertividad.
No se trata de no enfadarse; sino de saber gestionarlo, y de saber
expresar nuestro malestar, disconformidad o enfado sin atacar al otro, siempre
desde el respeto, no recurrir nunca a la violencia pues es perjudicial tanto
para los demás como para nosotros mismos.
Es importante saber gestionar
las frustraciones o nuestro enfado sin perder los papeles.
Ser sincero o expresar nuestras emociones no justifica hacerlo de cualquier modo, es importante
fomentar la paciencia, control de nuestras emociones y comunicación asertiva
con los demás.
El respeto ha de ser un valor fundamental en nuestra vida: gracias al
respeto nos evitaremos ir por la vida
arrugando papeles.
lunes, 18 de septiembre de 2017
Valorar a las personas por los Aciertos.
En la sala no faltaron burlas porque el profesor se
había equivocado ( 9x10 = 91)*, ya que
la respuesta correcta es 90...
Todo el mundo se rió de él.
Entonces esperó a todos callarse, y sólo después
dijo:
Así es como eres visto en el mundo...
Me equivoqué a propósito para mostrarles cómo el
mundo se comporta ante algún error tuyo.
NADIE te felicitó por haber acertado nueve veces,
NADIE te vio haciendo lo correcto y te elogió por eso. No! Pero TODO MUNDO te
ridiculizó, condenó, humilló y se burló de ti porque te equivocaste sólo una
VEZ
Así es la vida!
Debemos aprender a valorar a las personas por los
aciertos.
Hay personas que hacen lo correcto mucho más de lo
que se equivocan, y acaban siendo juzgadas por un sólo error, y no son
valoradas por los otros NUEVE aciertos.
Esto sirve para todos nosotros.
Más elogios y menos críticas.
Más amor y cariño y menos odio y crueldad.
Aprendamos a valorarnos unos a otros en vez de
destruirnos unos a otros.
jueves, 31 de agosto de 2017
¡PREPARADOS PARA SUPERAR EL ESTRÉS POSTVACACIONAL!
Se calcula
que un 30-35% de los trabajadores sufre o va a sufrir un síndrome o depresión
postvacacional .
Volver a la rutina después del periodo vacacional nos puede generar una reacción
emocional de mayor o menor intensidad. En el periodo vacacional se dan lugar varios factores que nos hacen más complicado volver a nuestras rutinas
diarias.
Entre estos
factores encontramos,
- Disponemos
de más horas de sueño, descanso y realización de actividades ociosas
- Podemos
realizar actividades deportivas y en la naturaleza
- Damos
prioridad a las de actividades que nos
gustan, aparcando aquellas que nos resultan negativas.
- Desconectamos
del trabajo.
- Las
vacaciones suponen en muchas ocasiones una vía de escape y liberación de
situaciones especialmente complicadas, que si se desarrollan en el trabajo.
La vuelta a
la rutina suele venir acompañada de
emociones y síntomas físicos como tristeza, ansiedad, llanto, dolor de cabeza,
estrés, preocupación, cansancio generalizado, desanimo, problemas para
conciliar el sueño, o falta de concentración. Es importante detectar si la
intensidad de estos síntomas es muy alta o la duración se extiende más de lo
normal, ya que puede desencadenar otro tipo problemas tales como ansiedad, depresión o enfermedades físicas
cuando se mantienen en el tiempo.
Hay una serie
de factores que facilitan sufrir este tipo de alteración:
Tener un alto
nivel de ansiedad en nuestra vida normal puede facilitar que la vuelta a la
rutina sea especialmente dura.
Volver a una
situación problemática a la que no hemos sabido encontrar una solución, y que
nos afecta a nivel emocional de manera intensa., suponen un reto difícil de
mantener.
Estar inmerso
en un exceso de tareas, y responsabilidades. .
No haber
aprendido a mejorar nuestra gestión emocional. .
Escaso
autoconocimiento de uno mismo.
Carecer de un
objetivo vital que nos motive y nos incentive.
Todo y que no
hay recetas mágicas podemos realizar una serie de acciones para minimizar este
estrés postvacacional,
Planificar el
regreso con tiempo. No se debe cometer el error de volver de vacaciones el día
de antes. Es recomendable incorporarse al trabajo, al menos, un par de días
después de regresar de viaje para que dé tiempo a retomar rutinas.
Trata de
recuperar tus hábitos cotidianos para que tu cuerpo comience a regular su
ritmo. Evita sobrecargarte de responsabilidades los primeros días.
Ten hábitos de sueño adecuados; duerme más
horas y acuéstate más temprano.
No esperes rendir como lo haces habitualmente.
Puede resultar difícil, pero debes trabajar paulatinamente y asumiendo tareas
de forma progresiva. Organízate lo más que puedas durante estos días.
Haz que
tu vida cotidiana te haga feliz; las vacaciones no son los únicos días en lo
que puedes descansar. Durante la semana encuentra momentos en los que puedas
hacer tus actividades favoritas.
Organiza salidas los fines de semana o
puentes. El simple hecho de salir de la ciudad te revitaliza.
Ten una actitud positiva, la forma en cómo
veas las cosas te ayudará a afrontarlas mejor.
lunes, 14 de agosto de 2017
RIVAL INTERIOR
T. Gallwey, considerado el padre del Coaching, en su obra el juego interior en el tenis, menciona que todo jugador enfrenta a 2 rivales; el que se encuentra del otro lado de la red, y uno más poderoso, quien reside dentro de sí mismo.
lunes, 5 de junio de 2017
LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO
Alfred D. Souza dijo: “Por largo tiempo parecía para mi que la vida
estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre había algún
obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar,
tiempo por pasar, una deuda por pagar, entonces la vida comenzaría. Hasta que
me di cuenta que los obstáculos eran Mi Vida”.
Cada uno de
nosotros aspiramos siempre a dar lo mejor de nosotros mismos, sin prestar
atención a las innumerables consecuencias que tienen lugar a partir de esta
perspectiva vital. Sin embargo, no siempre somos conscientes que nuestro camino
es el que realmente determina la capacidad de ser felices o no.
Algunas Claves para tener un viaje lleno de felicidad
Acepta de buen
grado que puedes cometer errores
Muchísimas
personas son incapaces de aceptar sus propios errores y acaban por sufrir todo
tipo de problemas.
Tener errores forma parte de la naturaleza humana y tú mismo, puedes cometerlos.
Te propongo que
aceptes, de forma sincera, que puedes cometer errores. Seguro que aceptándolos y
aprendiendo de ellos te sentirás mejor
contigo mismo.
Define tu nivel de exigencia adecuadamente
Regula tu nivel
de exigencia en el terreno personal conforme a tus posibilidades reales.
Evitaras emociones no placenteras y que te pueden hacer
sentir mal ( Ira , Enfado, Frustración ...)
Para ello, ten
en cuenta que no puedes con todo porque cuentas con ciertas limitaciones que
deberás superar.
Solamente a partir de entonces, vivirás en
mayor paz con respecto a ti mismo y podrás, al mismo tiempo, ser más feliz.
Valora los objetivos superados y celebra tus logros
Está muy bien
tener objetivos y te recomiendo que también los tengas. No obstante, no debes
permitir que dichos objetivos terminen sobreponiéndose a tu felicidad.
No, no se trata
de perseguir aquellos retos que te supongan un menor esfuerzo ni nada así, se
trata de aprovechar tu tiempo y poner
énfasis en aquello que realmente es relevante para tu vida.
Por otro lado,
no te olvides de celebrar los éxitos que consigas porque mejorarán notablemente
tu estado de ánimo.
La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que
AHORA.
Si no es ahora, ¿cuándo?
viernes, 26 de mayo de 2017
¿VAS A NECESITAR QUE VENGA EL CAMIÓN?
“Había una vez
una rana que saltaba en un profundo surco dejado por un tractor. Otra rana la
ve allá abajo y le grita:
¡Eh!, ¿qué estás
haciendo ahí abajo? Aquí arriba se está mucho mejor, hay más comida.
No puedo subir
le responde la otra.
Déjame ayudarte le
ofrece la de arriba.
No. Déjame en
paz. Aquí estoy bien y también hay comida.
De acuerdo dice
la otra rana, pero aquí arriba hay mucho más espacio para explorar y moverse.
Aquí abajo tengo
el espacio que necesito mantiene la de abajo.
¿Y qué me dices
de relacionarte con otras ranas? argumenta la de arriba.
De vez en cuando
baja alguna aquí, y si no, puedo gritarles a las de allá arriba.
Finalmente la
rana de arriba abandona su empeño y se va, dando brincos. Al día siguiente,
para su sorpresa, se encuentra con la rana de abajo saltando a su lado.
Oye le grita,
creí que ibas a quedarte en ese surco. ¿Qué ha pasado?
“¡Que venía un
camión!“
Muchas veces la comodidad y seguridad de nuestra zona de
confort nos detiene para "saltar" a nuestros horizontes, y es necesario que veamos un camión a punto de atropellarnos
para salir de ella…
¿Podemos dar el salto antes de vernos obligados a ello?
¿Qué te está frenando para hacerlo ya?
¿Vas a necesitar que venga al camión?
viernes, 12 de mayo de 2017
EL CUENTO ZEN DE LA TAZA DE TÉ
Un joven que
deseaba aprender nuevos conocimientos y habilidades, acudió a un sabio Monje en
el Tíbet, con la esperanza de que lo admitiera como alumno.

¡Maestro, maestro, deje de echar té en mi
taza! ¡Pero no se da cuenta de que lo está derramando!
El Monje lo miró
a los ojos y le respondió:
Igual que la taza, tu mente está llena de
opiniones y especulaciones. ¿Cómo vas a aprender si no empiezas por vaciar tu
taza? Hasta que no seas capaz de vaciarla, ni yo ni nadie podremos poner más
conocimiento en ella.
Y añadió:
No Juzgar y
permanecer atento.
Igual que la taza de té, antes de llenarnos en ocasiones
debemos vaciarnos.
Vaciarnos
significa tener apertura, que no es otra cosa que evitar juzgar y prejuzgar.
No hay nada que
se pueda agregar en una taza llena, una
taza solo sirve cuando está vacía.
viernes, 5 de mayo de 2017
LA IMPORTANCIA DE DECIDIR NUESTRO PROPIO DESTINO
Anthony Robbins, cuenta una historia que nos enseña la importancia del
poder escoger y decidir nuestro propio futuro.
La historia trata
de dos hermanos nacidos con apenas once meses
de diferencia, ésta tiene lugar en los Estados Unidos.
Se realizó un
estudio basado en la vida de esos dos niños, unos hermanos que tuvieron una crianza muy dura y difícil.
Venían de una familia rota, y muy pobre, con un padre abusivo (amargado , cruel, alcohólico
y drogadicto), con una madre que nunca estaba con ellos.
Y desgraciadamente
terminaron viviendo en un orfanato.
El investigador
que lideraba este estudio, se dedicó a seguir a estos hermanos durante su vida
en el orfanato y continúo la investigación hasta su edad adulta.
Poco después de que estos hermanos cumplieran
cuarenta años, el investigador se puso en contacto con los dos para averiguar
acerca de sus vidas después del orfanato.
Uno de los
hermanos le contó al investigador que había estado en la cárcel en varias
ocasiones, no había podido estabilizar su vida, no tenía dinero ni posesiones
de valor, ni casa ni coche, a penas podía mantener su empleo, nunca se casó; éste
hermano experimentó una vida muy complicada después de salir del orfanato.
El otro hermano,
tuvo una vida próspera, se casó con una
mujer maravillosa con la que tuvo dos niños. Este hermano vivía en una casa muy
bonita en un vecindario modelo. Tenía un trabajo estable, contaba con ahorros
en el banco, las cosas ya le iban muy bien.
¿Cómo es posible que estos dos hombres
hayan resultado ser tan diferentes
después de haber crecido ambos en el mismo ambiente?
A ambos, se les preguntó en privado, sin que supieran que también se le había preguntado al otro:
¿Por qué ha dirigido
su vida por este camino?.
Sorprendentemente,
ambos dieron la misma contestación: "¿En qué otra cosa podría haberme convertido, después de haber tenido una infancia tan desoladora y crecer en una institución para menores de edad?”.
miércoles, 3 de mayo de 2017
martes, 18 de abril de 2017
ELECCIONES
Un hombre avanza
desesperado por el desierto. Acaba de beber la última gota de agua de su
cantimplora. El sol sobre su cabeza y los buitres que lo rondan anuncian un
final inminente.
"¡Agua!", grita. "¡Agua!¡Un
poco de agua!"
Desde la derecha
ve venir a un beduino en un camello que se dirige hacia él.
"¡Gracias a Dios!", dice.
"¡Agua por favor... agua!"
"No puedo darte agua", le dice el
beduino. "Soy un mercader y el agua es necesaria para viajar por el
desierto."
"Véndeme agua", le ruega el hombre.
"Te pagaré..."
"Imposible “efendi”. No vendo agua, vendo
corbatas."
"¿¿¿Corbatas???"
"Sí, mira qué maravillosas corbatas...
Estas son italianas y están de oferta, tres por diez dólares... Y estas otras,
de seda de la India, son para toda la vida... Y éstas de aquí..."
"No... No... No quiero corbatas, quiero
agua... ¡Fuera! ¡Fueraaaaa!"
El mercader
sigue su camino y el sediento explorador avanza sin rumbo fijo por el desierto.
Al escalar una
duna, ve venir desde la izquierda otro mercader. Entonces corre hacia él y le dice:
"Véndeme un poco de agua, por
favor..."
"Agua no", le contesta el mercader.
"Pero tengo para ofrecerte las mejores corbatas de Arabia..."
"¡¡¡Corbatas!!! ¡No quiero corbatas!
¡Quiero agua!", grita el hombre desesperado.
"Tenemos una promoción", insiste el
otro. "Si compras diez corbatas, te llevas una sin cargo."
"¡¡¡No quiero corbatas!!!"
"Se pueden pagar en tres cuotas sin
intereses y con tarjeta de crédito. ¿Tienes tarjeta de crédito?"
Gritando
enfurecido, el sediento sigue su camino hacia ningún lugar.
Unas horas más
tarde, ya arrastrándose, el viajero escala una altísima duna y desde allí otea
el horizonte.
No puede creer
lo que ven sus ojos. Adelante, a unos mil metros, ve claramente un oasis. Unas
palmeras y un verdor increíble rodean el azul reflejo del agua. El hombre corre
hacia el lugar temiendo que sea un espejismo. Pero no, el oasis es verdadero.
El lugar está
cuidado y protegido por un cerco que cuenta con un solo acceso custodiado por
un guardia.
"Por favor, déjeme pasar. Necesito agua...
agua. Por favor."
"Imposible, señor. Está prohibido entrar
sin corbata."
Jorge Bucay
“De las elecciones que hagamos a
lo largo de nuestra vida va a depender el resultado final.
Cuantas veces elegimos dejar por
el camino cosas o personas pensando que no son importantes....y cuando nos
damos cuenta de su valor ya es demasiado tarde”
viernes, 7 de abril de 2017
DIME EL PESO DE UN COPO DE NIEVE
“Dime el peso de un copo de nieve”,
preguntó un pajarito negro a una paloma de bosque.
“Nada, ni un ápice”, fue la
respuesta.
“Si es así debo contarte una
historia maravillosa, dijo el pajarito negro. Me posé en la rama de un abeto,
cerca del tronco y empezó a nevar. No era una ventisca. Era una nieve suave y
plácida como un sueño. Como yo no tenía nada que hacer, fui contando los copos
mientras caían sobre las ramillas de mi rama. El número fue exactamente de
3.741.952. Cuando sobre la rama cayó el siguiente copo ("nada de peso, ni
un ápice", como tú dices), la rama se rompió”.
Dicho esto, el pájaro negro echó a volar.
La paloma, una autoridad en la materia desde los tiempos de Noé, se
puso a reflexionar. Pasados unos minutos dijo:
«Quizá tan sólo haga falta la colaboración de una persona más para que
la solidaridad se abra camino en el mundo».
Como afirmaban los mayas, “Creer es crear”
jueves, 23 de marzo de 2017
QUIEN PARECE TONTO, NO SIEMPRE LO ES
Se cuenta que en
un pueblo, un grupo de personas se divertían con el tonto del pueblo, un pobre
infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas.
Diariamente algunos hombres llamaban al tonto al bar donde se reunían y le
ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 50 céntimos y otra de menor tamaño, pero de 1 Euro. Él
siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para
todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente
hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había observado que la
moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió:
Lo sé, no soy
tan tonto, vale la mitad, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y
no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia
podría concluir aquí, como una simple burla, pero una conclusión interesante que podemos sacar es:
Podemos estar bien, aun cuando los otros no
tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no
es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
miércoles, 1 de marzo de 2017
CAZAR MONOS
Los cazadores de monos han inventado un método genial e infalible para capturarlos.
Una vez descubierto el lugar donde suelen juntarse, entierran en el suelo unas vasijas de cuello largo y estrecho. Recubren las vasijas con tierra, dejando sólo la embocadura a ras de la hierba.
Luego meten en las vasijas unos puñados de arroz y otras bayas que les gustan mucho a los
monos.
Cuando se retiran los cazadores, los monos vuelven. Como son curiosos por naturaleza,
examinan las vasijas y cuando se dan cuenta de las golosinas que encierran, introducen sus
manos y agarran un buen puñado de arroz y de bayas, cuanto más grande mejor.
Pero el cuello de las vasijas es muy estrecho. La mano vacía penetra fácilmente, pero cuando está llena no puede salir.
En ese momento salen los cazadores y los capturan fácilmente, porque, aunque se resisten
mucho, no les viene la más mínima idea de abrir la mano y abandonar lo que aprietan en el puño.
Bruno Ferrero.
“El canto del grillo”, p. 57
Los cazadores de monos han inventado un método genial e infalible para capturarlos.
Una vez descubierto el lugar donde suelen juntarse, entierran en el suelo unas vasijas de cuello largo y estrecho. Recubren las vasijas con tierra, dejando sólo la embocadura a ras de la hierba.
Luego meten en las vasijas unos puñados de arroz y otras bayas que les gustan mucho a los
monos.
Cuando se retiran los cazadores, los monos vuelven. Como son curiosos por naturaleza,
examinan las vasijas y cuando se dan cuenta de las golosinas que encierran, introducen sus
manos y agarran un buen puñado de arroz y de bayas, cuanto más grande mejor.
Pero el cuello de las vasijas es muy estrecho. La mano vacía penetra fácilmente, pero cuando está llena no puede salir.
En ese momento salen los cazadores y los capturan fácilmente, porque, aunque se resisten
mucho, no les viene la más mínima idea de abrir la mano y abandonar lo que aprietan en el puño.
Bruno Ferrero.
“El canto del grillo”, p. 57
Algunas personas piensan que aferrarse a las cosas les hace más fuertes, pero a veces se necesita más fuerza para soltar que para retener. Hermann Hesse
jueves, 16 de febrero de 2017
AFRONTAR LA ADVERSIDAD
Una hija se quejaba con su padre
acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo
hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de
luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, chef de profesión, la
llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres recipientes con agua y los colocó
sobre fuego. Pronto el agua de cada uno estaba hirviendo. En uno colocó
zanahorias, en otro huevo y en el último preparó café. Los dejó hervir sin
decir palabra.
La hija esperó impacientemente,
preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre
apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y
los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café.
Mirando a su hija le dijo:
"Querida, ¿qué ves?"
"Zanahorias, huevos y
café", fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las
zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara
un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro.
Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico
aroma. Humildemente la hija preguntó: "¿Qué significa esto, papá?"
El le explicó que los tres
elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían
reaccionado en forma muy diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura;
pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de
deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su
interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había
endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en
agua hirviendo, habían cambiado al agua.
"¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija.
"Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una
zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan,
te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un
corazón maleable? Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una
separación, o un despido, te has vuelto dura y rígida?
¿O eres como el café? El café
cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega
al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de
café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas
a tu alrededor mejoren.
Y TÚ, ¿CUÁL DE LOS TRES ERES?
jueves, 9 de febrero de 2017
¿DÓNDE ESTÁ LA FELICIDAD?
Al principio de los tiempos se reunieron varios demonios para hacer una
travesura. Uno propuso:
Tendríamos que robar algo a los hombres. El problema es: ¿qué les
robamos?
Tras pensarlo mucho, uno dijo:
¡Ya lo sé! Les robaremos la felicidad. Pero el problema está en dónde
esconderla para que no la puedan recuperar....
Uno opinó:
Podríamos esconderla en la
cumbre de la montaña más alta.
Pero inmediatamente, otro replicó:
No, recuerda que tienen fuerza.
Alguna vez alguien puede subir y encontrarla. Si uno la encuentra, enseguida
todos sabrán dónde está....
Inmediatamente otro propuso: Vamos a esconderla en el fondo del mar....
Pero acto seguido le replicaron:
No, recuerda que son curiosos.
Alguna vez alguien llegará a construir un aparato para poder bajar y la podrá
encontrar....
Y todavía otro dijo.
-Escondámosla en un planeta bien alejado de la Tierra.
Y le respondieron todos: No,
recuerda que son inteligentes, y cualquier día habrá alguien que construirá una
nave que pueda viajar y descubrirla. Y entonces, todos tendrán la felicidad...
El último de ellos era un demonio que hasta aquel momento había estado
callado escuchando atentamente cada una de las propuestas de los otros. Tras
hacer un análisis de cada una, propuso:
Creo saber dónde ponerla para que realmente nadie nunca la encuentre.
Los demás, sorprendidos, le dijeron a coro:
¿Dónde?
El demonio respondió:
La esconderemos dentro de ellos
mismos. Estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán.
Todos reconocieron que tenía razón y estuvieron de acuerdo. Y, desde
entonces, ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad por
todas partes sin darse cuenta que la lleva escondida dentro de sí mismo.
jueves, 2 de febrero de 2017
¡ACABA ENERO! ¿Cómo van esos propósitos?
El nuevo año siempre llega cargado de buenos
propósitos, todos nos planteamos nuevas metas, propósitos y sueños que cumplir.
“ESTE AÑO, SÍ O SÍ,...”
Sin embargo, al cabo de unos meses, perdemos esa
ilusión que teníamos al comenzar el año y abandonamos estos propósitos. Ponemos
excusas de todo tipo para convencernos de porqué no lo hemos logrado. La
mayoría de las personas fracasa cuando trata de conseguirlos, porque
simplemente no saben cómo hacerlo.
Si
quieres conseguir tus metas, necesitas un plan, un método que te ayude a
conseguirlas.
Anota tus objetivos expresados en Positivo. No solo sirve
pensarlos.
Convierte tus propósitos en imágenes, dibujos y frases muy
atractivas.
Escribe por qué esta conducta es importante para ti, tiene
que depender de nosotros mismos, y no de los demás.
Determina tu conducta deseada Un objetivo ambiguo nos dará
resultados ambiguos. Si nuestro objetivo es tan genérico como “ir más al
gimnasio” o “comer menos comida basura”, no tendremos claro si lo estamos
consiguiendo o no.
Preparación de momentos difíciles Tener un plan B
Haz un inventario de tus recursos y pregunta a tus amigos si
te quieren ayudar, Los recursos son aquello que nos hace falta para conseguir
nuestro objetivo
Date recompensas durante el camino
Chequeo Ecológico, nuestra
vida no es un conjunto de elementos aislados, sino un sistema completo en el
que los diferentes elementos interactúan entre sí.
Es
importante tener en cuenta cómo va a afectar el objetivo (tanto el perseguirlo,
como el conseguir los resultados finales) al conjunto de nuestra vida.
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