Anthony Robbins, cuenta una historia que nos enseña la importancia del
poder escoger y decidir nuestro propio futuro.
La historia trata
de dos hermanos nacidos con apenas once meses
de diferencia, ésta tiene lugar en los Estados Unidos.
Se realizó un
estudio basado en la vida de esos dos niños, unos hermanos que tuvieron una crianza muy dura y difícil.
Venían de una familia rota, y muy pobre, con un padre abusivo (amargado , cruel, alcohólico
y drogadicto), con una madre que nunca estaba con ellos.
Y desgraciadamente
terminaron viviendo en un orfanato.
El investigador
que lideraba este estudio, se dedicó a seguir a estos hermanos durante su vida
en el orfanato y continúo la investigación hasta su edad adulta.
Poco después de que estos hermanos cumplieran
cuarenta años, el investigador se puso en contacto con los dos para averiguar
acerca de sus vidas después del orfanato.
Uno de los
hermanos le contó al investigador que había estado en la cárcel en varias
ocasiones, no había podido estabilizar su vida, no tenía dinero ni posesiones
de valor, ni casa ni coche, a penas podía mantener su empleo, nunca se casó; éste
hermano experimentó una vida muy complicada después de salir del orfanato.
El otro hermano,
tuvo una vida próspera, se casó con una
mujer maravillosa con la que tuvo dos niños. Este hermano vivía en una casa muy
bonita en un vecindario modelo. Tenía un trabajo estable, contaba con ahorros
en el banco, las cosas ya le iban muy bien.
¿Cómo es posible que estos dos hombres
hayan resultado ser tan diferentes
después de haber crecido ambos en el mismo ambiente?
A ambos, se les preguntó en privado, sin que supieran que también se le había preguntado al otro:
¿Por qué ha dirigido
su vida por este camino?.
Sorprendentemente,
ambos dieron la misma contestación: "¿En qué otra cosa podría haberme convertido, después de haber tenido una infancia tan desoladora y crecer en una institución para menores de edad?”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario