viernes, 26 de mayo de 2017

¿VAS A NECESITAR QUE VENGA EL CAMIÓN?

“Había una vez una rana que saltaba en un profundo surco dejado por un tractor. Otra rana la ve allá abajo y le grita:

¡Eh!, ¿qué estás haciendo ahí abajo? Aquí arriba se está mucho mejor, hay más comida.

No puedo subir le responde la otra.

Déjame ayudarte le ofrece la de arriba.

No. Déjame en paz. Aquí estoy bien y también hay comida.

De acuerdo dice la otra rana, pero aquí arriba hay mucho más espacio para explorar y moverse.

Aquí abajo tengo el espacio que necesito mantiene la de abajo.

¿Y qué me dices de relacionarte con otras ranas? argumenta la de arriba.

De vez en cuando baja alguna aquí, y si no, puedo gritarles a las de allá arriba.

Finalmente la rana de arriba abandona su empeño y se va, dando brincos. Al día siguiente, para su sorpresa, se encuentra con la rana de abajo saltando a su lado.

Oye le grita, creí que ibas a quedarte en ese surco. ¿Qué ha pasado?

“¡Que venía un camión!“

Muchas veces la comodidad y seguridad de nuestra zona de confort nos detiene para "saltar" a  nuestros horizontes, y es necesario  que veamos un camión a punto de atropellarnos para salir de ella…

¿Podemos dar el salto antes de vernos obligados a ello? ¿Qué te está frenando para hacerlo ya?


¿Vas a necesitar que venga al camión?

viernes, 12 de mayo de 2017

EL CUENTO ZEN DE LA TAZA DE TÉ


Un joven que deseaba aprender nuevos conocimientos y habilidades, acudió a un sabio Monje en el Tíbet, con la esperanza de que lo admitiera como alumno.

El viejo sabio le recibió amablemente y le invitó a tomar una taza de té. Puso delante del joven una taza y empezó a servir el té. Una vez la taza estaba llena, el sabio continuó vertiendo la bebida, la cual empezó a derramarse sobre la mesa. El muchacho, alarmado al ver que el monje no se inmutaba ante el derrame de té, gritó:

 ¡Maestro, maestro, deje de echar té en mi taza! ¡Pero no se da cuenta de que lo está derramando!

El Monje lo miró a los ojos y le respondió:

 Igual que la taza, tu mente está llena de opiniones y especulaciones. ¿Cómo vas a aprender si no empiezas por vaciar tu taza? Hasta que no seas capaz de vaciarla, ni yo ni nadie podremos poner más conocimiento en ella.

Y añadió:
No Juzgar y permanecer atento.
Igual que  la taza de té, antes de llenarnos en ocasiones debemos vaciarnos.
Vaciarnos significa tener apertura, que no es otra cosa que evitar juzgar y prejuzgar.

No hay nada que se pueda agregar en una taza llena,  una taza solo sirve cuando está vacía.

viernes, 5 de mayo de 2017

LA IMPORTANCIA DE DECIDIR NUESTRO PROPIO DESTINO

Anthony Robbins, cuenta una  historia que nos enseña la importancia del poder escoger y decidir nuestro propio futuro.
La historia trata de dos hermanos nacidos  con  apenas  once  meses  de diferencia, ésta tiene lugar en los Estados Unidos.
Se realizó un estudio basado en la vida de esos dos niños, unos hermanos que  tuvieron una crianza muy dura y difícil. Venían de una familia rota, y muy pobre,  con un padre abusivo (amargado , cruel, alcohólico y drogadicto), con una madre que nunca estaba con ellos.
Y desgraciadamente terminaron viviendo en un orfanato.
El investigador que lideraba este estudio, se dedicó a seguir a estos hermanos durante su vida en el orfanato y continúo la investigación hasta su edad adulta.
 Poco después de que estos hermanos cumplieran cuarenta años, el investigador se puso en contacto con los dos para averiguar acerca de sus vidas después del orfanato.
Uno de los hermanos le contó al investigador que había estado en la cárcel en varias ocasiones, no había podido estabilizar su vida, no tenía dinero ni posesiones de valor, ni casa ni coche, a penas podía  mantener su empleo, nunca se casó; éste hermano experimentó una vida muy complicada después de salir del orfanato.
El otro hermano, tuvo una vida próspera, se casó con  una mujer maravillosa con la que tuvo dos niños. Este hermano vivía en una casa muy bonita en un vecindario modelo. Tenía un trabajo estable, contaba con ahorros en el banco, las cosas ya le iban muy bien.
¿Cómo es  posible  que  estos  dos  hombres  hayan  resultado ser  tan diferentes  después de haber crecido ambos en el mismo ambiente?
A ambos, se les preguntó en privado, sin que supieran que también se le había preguntado al otro:              
¿Por qué ha dirigido su vida por este camino?.

Sorprendentemente, ambos  dieron  la  misma contestación:  "¿En  qué  otra cosa  podría haberme  convertido, después de haber tenido una infancia tan desoladora y crecer en una institución para menores de edad?”.