Todos los duendes se dedicaban a construir dos palacios, el de la verdad y el de la mentira. Los ladrillos del palacio de la verdad se creaban cada vez que un niño decía una verdad, y los duendes de la verdad los utilizaban para hacer su castillo. Lo mismo ocurría en el otro palacio, donde los duendes de la mentira construían un palacio con los ladrillos que se creaban con cada nueva mentira. Ambos palacios eran impresionantes, los mejores del mundo, y los duendes competían duramente porque el suyo fuera el mejor.
Tanto, que los duendes de la mentira, mucho más tramposos y marrulleros, enviaron un grupo de duendes al mundo para conseguir que los niños dijeran más y más mentiras. Y como lo fueron consiguiendo, empezaron a tener muchos más ladrillos, y su palacio se fue haciendo más grande y espectacular. Pero un día, algo raro ocurrió en el palacio de la mentira: uno de los ladrillos se convirtió en una caja de papel. Poco después, otro ladrillo se convirtió en arena, y al rato otro más se hizo de cristal y se rompió. Y así, poco a poco, cada vez que se iban descubriendo las mentiras que habían creado aquellos ladrillos, éstos se transformaban y desaparecían, de modo que el palacio de la mentira se fue haciendo más y más débil, perdiendo más y más ladrillos, hasta que finalmente se desmoronó.
Y todos, incluidos los duendes mentirosos, comprendieron que no se pueden utilizar las mentiras para nada, porque nunca son lo que parecen y no se sabe en qué se convertirán.
MORALEJA:
No puede hacerse nada utilizando la mentira, porque antes o después se descubre la verdad y todo se desmorona.
martes, 28 de noviembre de 2017
sábado, 4 de noviembre de 2017
miércoles, 25 de octubre de 2017
UN PROBLEMA ES UN PROBLEMA
El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración
de un monasterio Zen. Cierto día, el Guardián murió y fue preciso substituirlo.
El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger
quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.
Voy a presentarles un
problema dijo el Gran Maestro y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo
guardián del Templo.
Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro
de la sala.
Encima estaba un florero de porcelana seguramente carísimo,
con una rosa roja que lo decoraba.
Éste es el problema
dice el Gran Maestro resuélvanlo.
Los discípulos contemplaron perplejos el
"problema", por lo que veían los diseños sofisticados y raros de la
porcelana, la frescura y la elegancia de la flor.
¿Qué representaba aquello?
¿Qué hacer?
¿Cuál sería el enigma?
Pasó el tiempo sin que nadie acertase a hacer nada salvo
contemplar el "problema", hasta que uno de los discípulos se levantó,
miró al maestro y a los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo
tiró al suelo, destruyéndolo.
¡Al fin alguien que lo hizo! Exclamó el Gran Maestro, usted es el nuevo
guardián.
Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro explicó:
Yo fui bien claro:
dije que ustedes estaban delante de un "problema". No importa cuán
bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado.
Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana
muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser
abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae confort...
"Solo existe una manera de lidiar con un problema": atacándolo de
frente. En esas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado
fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.
Recuerda que un
problema, es un problema. No tiene caso tratar de "acomodarlo" y darle
vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que
"UN
PROBLEMA".
sábado, 7 de octubre de 2017
EL PAPEL ARRUGADO
Cuentan que un niño, tenía un carácter impulsivo que le hacía estallar en cólera a la menor
provocación.
Cuando se le pasaba, casi
siempre se sentía avergonzado y luchaba por pedir excusas a quien había
ofendido.
Un día su maestro, que lo vio dando justificaciones después de una
explosión de ira a uno de sus compañeros de clase, lo llevó al aula, le entregó
una hoja de papel lisa y le dijo:
¡Arrúgalo! El muchacho, no sin cierta sorpresa, obedeció e hizo con el
papel una bolita.
Ahora volvió a decirle el
maestro déjalo como estaba antes.
Por supuesto que no pudo dejarlo como estaba. Por más que trataba, el
papel siempre permanecía lleno de pliegues y de arrugas.
Entonces el maestro terminó diciendo:
El corazón de las personas es como ese papel. La huella que dejas con
tu ofensa será tan difícil de borrar como esas arrugas y esos pliegues.
Así aprendió a ser más comprensivo y más paciente, recordando, cuando
está a punto de estallar, el ejemplo del papel arrugado.
Reflexión:
Esta leyenda pone de manifestación la importancia de controlar la ira,
saber gestionar nuestras emociones y expresar nuestro desacuerdo y enfado con
asertividad.
No se trata de no enfadarse; sino de saber gestionarlo, y de saber
expresar nuestro malestar, disconformidad o enfado sin atacar al otro, siempre
desde el respeto, no recurrir nunca a la violencia pues es perjudicial tanto
para los demás como para nosotros mismos.
Es importante saber gestionar
las frustraciones o nuestro enfado sin perder los papeles.
Ser sincero o expresar nuestras emociones no justifica hacerlo de cualquier modo, es importante
fomentar la paciencia, control de nuestras emociones y comunicación asertiva
con los demás.
El respeto ha de ser un valor fundamental en nuestra vida: gracias al
respeto nos evitaremos ir por la vida
arrugando papeles.
lunes, 18 de septiembre de 2017
Valorar a las personas por los Aciertos.
En la sala no faltaron burlas porque el profesor se
había equivocado ( 9x10 = 91)*, ya que
la respuesta correcta es 90...
Todo el mundo se rió de él.
Entonces esperó a todos callarse, y sólo después
dijo:
Así es como eres visto en el mundo...
Me equivoqué a propósito para mostrarles cómo el
mundo se comporta ante algún error tuyo.
NADIE te felicitó por haber acertado nueve veces,
NADIE te vio haciendo lo correcto y te elogió por eso. No! Pero TODO MUNDO te
ridiculizó, condenó, humilló y se burló de ti porque te equivocaste sólo una
VEZ
Así es la vida!
Debemos aprender a valorar a las personas por los
aciertos.
Hay personas que hacen lo correcto mucho más de lo
que se equivocan, y acaban siendo juzgadas por un sólo error, y no son
valoradas por los otros NUEVE aciertos.
Esto sirve para todos nosotros.
Más elogios y menos críticas.
Más amor y cariño y menos odio y crueldad.
Aprendamos a valorarnos unos a otros en vez de
destruirnos unos a otros.
jueves, 31 de agosto de 2017
¡PREPARADOS PARA SUPERAR EL ESTRÉS POSTVACACIONAL!
Se calcula
que un 30-35% de los trabajadores sufre o va a sufrir un síndrome o depresión
postvacacional .
Volver a la rutina después del periodo vacacional nos puede generar una reacción
emocional de mayor o menor intensidad. En el periodo vacacional se dan lugar varios factores que nos hacen más complicado volver a nuestras rutinas
diarias.
Entre estos
factores encontramos,
- Disponemos
de más horas de sueño, descanso y realización de actividades ociosas
- Podemos
realizar actividades deportivas y en la naturaleza
- Damos
prioridad a las de actividades que nos
gustan, aparcando aquellas que nos resultan negativas.
- Desconectamos
del trabajo.
- Las
vacaciones suponen en muchas ocasiones una vía de escape y liberación de
situaciones especialmente complicadas, que si se desarrollan en el trabajo.
La vuelta a
la rutina suele venir acompañada de
emociones y síntomas físicos como tristeza, ansiedad, llanto, dolor de cabeza,
estrés, preocupación, cansancio generalizado, desanimo, problemas para
conciliar el sueño, o falta de concentración. Es importante detectar si la
intensidad de estos síntomas es muy alta o la duración se extiende más de lo
normal, ya que puede desencadenar otro tipo problemas tales como ansiedad, depresión o enfermedades físicas
cuando se mantienen en el tiempo.
Hay una serie
de factores que facilitan sufrir este tipo de alteración:
Tener un alto
nivel de ansiedad en nuestra vida normal puede facilitar que la vuelta a la
rutina sea especialmente dura.
Volver a una
situación problemática a la que no hemos sabido encontrar una solución, y que
nos afecta a nivel emocional de manera intensa., suponen un reto difícil de
mantener.
Estar inmerso
en un exceso de tareas, y responsabilidades. .
No haber
aprendido a mejorar nuestra gestión emocional. .
Escaso
autoconocimiento de uno mismo.
Carecer de un
objetivo vital que nos motive y nos incentive.
Todo y que no
hay recetas mágicas podemos realizar una serie de acciones para minimizar este
estrés postvacacional,
Planificar el
regreso con tiempo. No se debe cometer el error de volver de vacaciones el día
de antes. Es recomendable incorporarse al trabajo, al menos, un par de días
después de regresar de viaje para que dé tiempo a retomar rutinas.
Trata de
recuperar tus hábitos cotidianos para que tu cuerpo comience a regular su
ritmo. Evita sobrecargarte de responsabilidades los primeros días.
Ten hábitos de sueño adecuados; duerme más
horas y acuéstate más temprano.
No esperes rendir como lo haces habitualmente.
Puede resultar difícil, pero debes trabajar paulatinamente y asumiendo tareas
de forma progresiva. Organízate lo más que puedas durante estos días.
Haz que
tu vida cotidiana te haga feliz; las vacaciones no son los únicos días en lo
que puedes descansar. Durante la semana encuentra momentos en los que puedas
hacer tus actividades favoritas.
Organiza salidas los fines de semana o
puentes. El simple hecho de salir de la ciudad te revitaliza.
Ten una actitud positiva, la forma en cómo
veas las cosas te ayudará a afrontarlas mejor.
lunes, 14 de agosto de 2017
RIVAL INTERIOR
T. Gallwey, considerado el padre del Coaching, en su obra el juego interior en el tenis, menciona que todo jugador enfrenta a 2 rivales; el que se encuentra del otro lado de la red, y uno más poderoso, quien reside dentro de sí mismo.
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