miércoles, 25 de octubre de 2017

UN PROBLEMA ES UN PROBLEMA

El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración de un monasterio Zen. Cierto día, el Guardián murió y fue preciso substituirlo.
El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.
 Voy a presentarles un problema dijo el Gran Maestro y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del Templo.
Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala.
Encima estaba un florero de porcelana seguramente carísimo, con una rosa roja que lo decoraba.
 Éste es el problema dice el Gran Maestro resuélvanlo.
Los discípulos contemplaron perplejos el "problema", por lo que veían los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor.
¿Qué representaba aquello?
¿Qué hacer?
¿Cuál sería el enigma?
Pasó el tiempo sin que nadie acertase a hacer nada salvo contemplar el "problema", hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al maestro y a los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo tiró al suelo, destruyéndolo.
¡Al fin alguien que lo hizo!  Exclamó el Gran Maestro, usted es el nuevo guardián.
Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro explicó:
 Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un "problema". No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado.
Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae confort... "Solo existe una manera de lidiar con un problema": atacándolo de frente. En esas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.
 Recuerda que un problema, es un problema. No tiene caso tratar de "acomodarlo" y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que

                                                       

                                                         "UN PROBLEMA".

sábado, 7 de octubre de 2017

EL PAPEL ARRUGADO

Cuentan que un niño, tenía un  carácter impulsivo que le  hacía estallar en cólera a la menor provocación.
 Cuando se le pasaba, casi siempre se sentía avergonzado y luchaba por pedir excusas a quien había ofendido.
Un día su maestro, que lo vio dando justificaciones después de una explosión de ira a uno de sus compañeros de clase, lo llevó al aula, le entregó una hoja de papel lisa y le dijo:
¡Arrúgalo! El muchacho, no sin cierta sorpresa, obedeció e hizo con el papel una bolita.
Ahora  volvió a decirle el maestro  déjalo como estaba antes.
Por supuesto que no pudo dejarlo como estaba. Por más que trataba, el papel siempre permanecía lleno de pliegues y de arrugas.
Entonces el maestro terminó diciendo:
El corazón de las personas es como ese papel. La huella que dejas con tu ofensa será tan difícil de borrar como esas arrugas y esos pliegues.
Así aprendió a ser más comprensivo y más paciente, recordando, cuando está a punto de estallar, el ejemplo del papel arrugado.
 Reflexión:
Esta leyenda pone de manifestación la importancia de controlar la ira, saber gestionar nuestras emociones y expresar nuestro desacuerdo y enfado con asertividad.
No se trata de no enfadarse; sino de saber gestionarlo, y de saber expresar nuestro malestar, disconformidad o enfado sin atacar al otro, siempre desde el respeto, no recurrir nunca a la violencia pues es perjudicial tanto para los demás como para nosotros mismos.
 Es importante saber gestionar las frustraciones o nuestro enfado sin perder los papeles.
Ser sincero o expresar nuestras emociones no justifica  hacerlo de cualquier modo, es importante fomentar la paciencia, control de nuestras emociones y comunicación asertiva con los demás.

El respeto ha de ser un valor fundamental en nuestra vida: gracias al respeto nos evitaremos ir  por la vida arrugando papeles.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Valorar a las personas por los Aciertos.

En la sala no faltaron burlas porque el profesor se había equivocado  ( 9x10 = 91)*, ya que la respuesta correcta es 90...

Todo el mundo se rió de él.

Entonces esperó a todos callarse, y sólo después dijo:

Así es como eres visto en el mundo...

Me equivoqué a propósito para mostrarles cómo el mundo se comporta ante algún error tuyo.

NADIE te felicitó por haber acertado nueve veces, NADIE te vio haciendo lo correcto y te elogió por eso. No! Pero TODO MUNDO te ridiculizó, condenó, humilló y se burló de ti porque te equivocaste sólo una VEZ

Así es la vida!

Debemos aprender a valorar a las personas por los aciertos.

Hay personas que hacen lo correcto mucho más de lo que se equivocan, y acaban siendo juzgadas por un sólo error, y no son valoradas por los otros NUEVE aciertos.

Esto sirve para todos nosotros.
Más elogios y menos críticas.
Más amor y cariño y menos odio y crueldad.

Aprendamos a valorarnos unos a otros en vez de destruirnos unos a otros.

jueves, 31 de agosto de 2017

¡PREPARADOS PARA SUPERAR EL ESTRÉS POSTVACACIONAL!

Se calcula que un 30-35% de los trabajadores sufre o va a sufrir un síndrome o depresión postvacacional .
Volver  a la rutina después del periodo  vacacional nos puede generar una reacción emocional de mayor o menor intensidad. En el periodo vacacional  se dan lugar varios factores que nos  hacen más complicado volver a nuestras rutinas diarias.

Entre estos factores encontramos,
- Disponemos de más horas de sueño, descanso y realización de actividades ociosas
- Podemos realizar actividades deportivas y en la naturaleza
- Damos prioridad a las  de actividades que nos gustan, aparcando aquellas que nos resultan negativas.
- Desconectamos del trabajo.
- Las vacaciones suponen en muchas ocasiones una vía de escape y liberación de situaciones especialmente complicadas, que si se desarrollan en el trabajo.

La vuelta a la rutina  suele venir acompañada de emociones y síntomas físicos como tristeza, ansiedad, llanto, dolor de cabeza, estrés, preocupación, cansancio generalizado, desanimo, problemas para conciliar el sueño, o falta de concentración. Es importante detectar si la intensidad de estos síntomas es muy alta o la duración se extiende más de lo normal, ya que puede desencadenar otro tipo problemas tales como  ansiedad, depresión o enfermedades físicas cuando se mantienen en el tiempo.

Hay una serie de factores que facilitan sufrir este tipo de alteración:

Tener un alto nivel de ansiedad en nuestra vida normal puede facilitar que la vuelta a la rutina sea especialmente dura.  
Volver a una situación problemática a la que no hemos sabido encontrar una solución, y que nos afecta a nivel emocional de manera intensa., suponen un reto difícil de mantener.
Estar inmerso en un exceso de tareas, y responsabilidades. .
No haber aprendido a mejorar nuestra gestión emocional. .
Escaso autoconocimiento de uno mismo. 
Carecer de un objetivo vital que nos motive y nos incentive.  

Todo y que no hay recetas mágicas podemos realizar una serie de acciones para minimizar este estrés postvacacional,
Planificar el regreso con tiempo. No se debe cometer el error de volver de vacaciones el día de antes. Es recomendable incorporarse al trabajo, al menos, un par de días después de regresar de viaje para que dé tiempo a retomar rutinas.

Trata de recuperar tus hábitos cotidianos para que tu cuerpo comience a regular su ritmo. Evita sobrecargarte de responsabilidades los primeros días.

 Ten hábitos de sueño adecuados; duerme más horas y acuéstate más temprano.

 No esperes rendir como lo haces habitualmente. Puede resultar difícil, pero debes trabajar paulatinamente y asumiendo tareas de forma progresiva. Organízate lo más que puedas durante estos días.

  Haz que tu vida cotidiana te haga feliz; las vacaciones no son los únicos días en lo que puedes descansar. Durante la semana encuentra momentos en los que puedas hacer tus actividades favoritas.

 Organiza salidas los fines de semana o puentes. El simple hecho de salir de la ciudad te revitaliza.


 Ten una actitud positiva, la forma en cómo veas las cosas te ayudará a afrontarlas mejor.

lunes, 14 de agosto de 2017

RIVAL INTERIOR

T. Gallwey,  considerado el padre del Coaching,  en su obra el juego interior en el tenis, menciona que todo jugador enfrenta a 2 rivales; el que se encuentra del otro lado de la red, y uno más poderoso, quien reside dentro de sí mismo.



lunes, 5 de junio de 2017

LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO

Alfred D. Souza dijo: “Por largo tiempo parecía para mi que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda por pagar, entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que los obstáculos eran Mi Vida”.

Cada uno de nosotros aspiramos siempre a dar lo mejor de nosotros mismos, sin prestar atención a las innumerables consecuencias que tienen lugar a partir de esta perspectiva vital. Sin embargo, no siempre somos conscientes que nuestro camino es el que realmente determina la capacidad de ser felices o no.

Algunas Claves para tener un viaje lleno de felicidad

 Acepta de buen grado  que puedes cometer errores

Muchísimas personas son incapaces de aceptar sus propios errores y acaban por sufrir todo tipo de problemas.
Tener errores  forma parte de la naturaleza humana  y tú mismo, puedes cometerlos.
Te propongo que aceptes, de forma sincera, que puedes cometer errores. Seguro que aceptándolos y aprendiendo de ellos  te sentirás mejor contigo mismo.

Define tu nivel de exigencia adecuadamente

Regula tu nivel de exigencia en el terreno personal conforme a tus posibilidades reales.
Evitaras  emociones no placenteras y que te pueden hacer sentir mal ( Ira , Enfado, Frustración ...)
Para ello, ten en cuenta que no puedes con todo porque cuentas con ciertas limitaciones que deberás superar.
 Solamente a partir de entonces, vivirás en mayor paz con respecto a ti mismo y podrás, al mismo tiempo, ser más feliz.

Valora los objetivos superados y celebra tus logros

Está muy bien tener objetivos y te recomiendo que también los tengas. No obstante, no debes permitir que dichos objetivos terminen sobreponiéndose a tu felicidad.

No, no se trata de perseguir aquellos retos que te supongan un menor esfuerzo ni nada así, se trata de  aprovechar tu tiempo y poner énfasis en aquello que realmente es relevante para tu vida.

Por otro lado, no te olvides de celebrar los éxitos que consigas porque mejorarán notablemente tu estado de ánimo.

La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que AHORA.

Si no es ahora, ¿cuándo?